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Escuchar la voz de mi consciencia

Por Alejandro Unikel

La frase - la demanda - de la Logoterapia: "... escucha la voz de tu Conciencia..." me parece una de las aportaciones más importantes al proceso de la sanación. Este es el primero de unos escritos sobre "la Conciencia", de acuerdo como la entiende la Logoterapia, de Viktor E. Frankl.

Cómo percibo "escuchar la voz de mi Conciencia"...

La frase - la demanda - de la Logoterapia: "... escucha la voz de tu Consciencia..." me parece una de las aportaciones más importantes al proceso de la sanación. He podido comprobar cada vez más en mí y en mis pacientes lo que ocurre cuando podemos escuchar esa voz. Lo que ocurre, nada menos, es que nos ponemos en contacto con nuestra fuente más sabia, con la que guarda las respuestas a casi cualquiera de las situaciones que la vida nos plantea, y de donde podemos obtener nuestros mejores recursos para actuar significativamente. Pero lo que más me conmueve es que mi Consciencia me habla siempre con comprensión, con respeto, con compasión y con amor. Es firme, puede ser contundente, y hasta levantar la voz, pero nunca me insulta o me descalifica. De otra parte, la "voz de mi Consciencia" me ubica en el presente y me orienta hacia delante; su terreno es la acción no la autoreclamación, la ocupación no la preocupación. Cuando la busco y la encuentro, cuento con ella y siempre me da una segunda oportunidad. Una vez que he podido captar el mensaje de mi Consciencia, el paso hacia la decisión libre y responsable es inmediato, porque mi yo auténtico está atrás respaldando mis acciones.

Estoy llegando paulatinamente a la conclusión de que, cuando la voz que escucho es descalificadora, auto-punitiva, irrespetuosa, demandante, (como me sucedió durante décadas) esa no es la de mi Consciencia, sino la de mis introyectos, mis obligaciones impuestas por otros, por la sociedad, por las instituciones, por todo aquello que "debo" hacer; ahí está hablando mi neurosis, no mi auténtico yo. Desde ahí, como dice Frankl, actúo por obligación, no por responsabilidad libre. La Consciencia habla generalmente en voz baja, dice poco, no grita, no ordena... devela sutilmente, descubre ante mi la respuesta; y para ello emplea múltiples y delicados caminos.

Estoy seguro que el logoterapeuta tiene que estar ampliamente capacitado para saber "escuchar la voz de su Consciencia"; y para enseñarle a sus pacientes a hacer lo mismo. Es una de sus mayores responsabilidades.

Lo que hace único al ser humano

Una de las distinciones entre el ser humano y el resto de los seres, es su capacidad de ser consciente de sí mismo y de su entorno. El ser humano no sólo sabe, sino que se da cuenta que sabe. Dicho de otra manera: se da cuenta, o se percata de que se da cuenta. Un perro, por ejemplo, sabe, conoce personas, situaciones, etc, pero no es capaz de darse cuenta de que se está dando cuenta de lo que conoce. El animal reconoce una persona, percibe una situación, siente una necesidad, y entonces sus instintos entran en juego y actúa. El animal es un ser impulsado. El hombre tiene, sin embargo, frente a una situación, frente a una persona, frente a una necesidad, la capacidad de darse cuenta de sus impulsos, y de decidir por acciones contrarias a ellos, si sus intereses, sus valores, sus distorsiones, y/o las limitaciones de su realidad lo hacen optar por ello.

El individuo humano es un ser que no vive meramente impulsado, esto es, que reacciona a estímulos extra a intrapsíquicos; sino que actúa desde el centro de su persona decidiendo libre y responsablemente lo que va a ser y a hacer. Precisamente el hombre es un ser consciente, es actor y autor de su vida. El hecho de que en la terapia se vuelva a hablar una y otra vez de que ser hombre no significa ser-impulsado, mero resultado del juego de las pulsiones psíquicas, sino ser consiente, responsable, libre, hace concluir que la Logoterapia, y las terapias humanistas y existenciales en general, se basan en una "psicología de la Conciencia" en vez de una "psicología del inconsciente". (Espinosa)

El ser humano tiene la capacidad de ser espectador de sí mismo y de su ambiente. Eso le permite, entre otras cosas: crear fantasías sobre el futuro de sí mismo o de una situación, remontarse al pasado y recordar; aprender a hacer las cosas distintas a como las ha hecho en virtud de las experiencias del pasado; puede planear. Gracias a todas estas capacidades ha creado, entre otras cosas, el lenguaje, la técnica, la ética, la moral y todos los enormes logros que constituyen la cultura y la civilización.

El hombre puede ser su mejor amigo o su peor enemigo; es el único ser sobre la tierra - hasta donde podemos saber - que puede autodestruirse deliberadamente.

Qué es la Consciencia

La Consciencia es innata. Es inherente al in-dividuo (a lo que no es divisible). Para Frankl, la Consciencia es el órgano del sentido, que es la capacidad de percibir el sentido único que corresponde a cada situación. Todo ser humano trae instintivamente consigo esa Consciencia, dice Lucaz, pues es parte de nuestro bagaje existencial innato.

Considerando lo anterior diríamos que:

  • - el hombre puede darse cuenta de sí mismo y de su entorno.

  • - el hombre puede responder a una determinada situación decidiendo una opción entre muchas posibles.

Dicho de otra manera:

  • - el hombre es un ser con las capacidades de ser consciente, responsable y libre, frente a sí mismo, frente a los demás, frente al mundo, y frente al misterio, a Dios.

El yo soy consciente es premisa indispensable del yo soy libre y del yo soy responsable.

A manera de resumen yo entiendo que eso que llamamos la Conciencia, es esa singularidad innata exclusivamente humana de darse cuenta, de responder y de decidir ante cada situación de la vida, para hacer que ésta sea significativa.


Por Psic. Alejandro Unikel Spector

Logoterapeuta, Psicoterapeuta Gestalt con Especialización Básica en Programación Neurolingüística.Estudios en Trabajo con Sueños y en Manejo de Grupos Terapéuticos.