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¿Ya viste tu NARIZ?

Por Saktimaalt

Normalmente nuestra atención se dirige hacia los objetos perceptibles a través de nuestros sentidos; Entre más movidos, coloridos o ruidosos, más fuerte es la atracción de nuestra atención. 

Por ejemplo, cuando estamos en la calle, automáticamente, nuestra vista se dirige hacia lo que se mueve (coches, motos, bicis, peatones…) mientras que los objetos que no tienen movimiento, sonido o color notable pasan desapercibidos...

Este hecho bien conocido por los publicistas se utiliza para captar nuestra atención con anuncios luminosos, ruidosos o en movimiento (Claramente ejemplificado con la televisión, que roba inconscientemente e incondicionalmente nuestra atención).

Es un hecho que nuestra atención se mueve sin nuestro consentimiento hacia lo más escandaloso. Lo mismo pasa con nuestras sensaciones corporales: solamente nos percatamos de las sensaciones más notorias, generalmente desagradables o las que salen de la normalidad. Pocas veces nos percatamos de las sensaciones sutiles y constantes como la respiración, el latido del corazón, la sangre que recorre nuestras venas, la sensación de relajación, la fuerza de los músculos implicados en los movimientos simples y rutinarios como la caminata etc.

Nunca vemos lo primero que encontramos en nuestro campo de visión: ¡NUESTRA NARIZ! Siempre había estado ahí, inmóvil, en medio de nuestros ojos y por lo tanto, ni la vemos.

La atracción de nuestra atención hacia lo escandaloso sucede de forma natural, por inercia, herencia desde milenios, por un miedo infiltrado en nuestra genética, reflejos automáticos de sobrevivencia. Todavía no hemos caído en la cuenta que los tigres no viven en medio de la calle, que los dinosaurios ya se extinguieron, y que sólo tenemos enemigos inventados.

 Al dejar que nuestra atención se vaya hacia el escándalo, nutrimos nuestro estado de miedo y estrés constante, y con ello, creamos inconscientemente un mundo donde efectivamente surgen nuevas criaturas de miedo y de peligro.

Todo eso sucede por ser esclavos de nuestra atención en lugar de tener las riendas de la misma. ¿Qué pasaría si en lugar de absorber el bombardeo de la tele, empezáramos a tomar consciencia también del marco que envuelve la pantalla o de la pared que está atrás de la pantalla, o del cuarto donde estamos? ¿Qué sucedería si en medio del ruido, buscáramos percibir también los sonidos más sutiles? ¿Y si en lugar de poner toda nuestra atención en estas letras que estamos leyendo, nos percatáramos también del espacio en blanco detrás de las letras? ¿Qué ocurriría si ahora mismo también tomáramos consciencia de nuestra respiración, del latido del corazón? ¿Si al leer estos renglones nos percatáramos también de los pensamientos que genera la lectura, qué sucedería? Los pensamientos son como la nariz en medio de los ojos, están tan presentes y constantes que ni se ven, y entre más grandes y numerosos, más reducen la percepción de la realidad.

Con estos ejercicios, comenzamos a mover conscientemente nuestra atención hacia elementos más sutiles. Salimos de la atracción automática e inconsciente al miedo y a la sobrevivencia y empezamos a percibir y conectarnos con una realidad más sutil, armoniosa y pacífica. Ésto genera el principio creativo de una realidad más coherente.

Saktima

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Tel: (228)8414922
en Puebla!!!