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La sexualidad durante el embarazo

Por Psic. Víctor Velasco

 

Ante el hecho del embarazo, la sexualidad se modifica, tanto en expectativas, sentimientos y actitudes, como en las prácticas. Ello puede significar un enriquecimiento de la vida erótico-sexual y afectiva, o un empobrecimiento de la misma, dependiendo de la forma en que cada persona vive su sexualidad y de cómo lo integra en su relación de pareja o su vivencia como madre soltera.

Sexualidad es todo lo que una persona piensa, sienta o crea por el hecho de tener un cuerpo, sea de varón o de hembra, y vivir en una sociedad que concede determinado valor a ese cuerpo y sus funciones, pudiendo ser que se aprecie más el gestar que el engendrar, o a la inversa. Por ende, no es exagerado afirmar que la sexualidad es inseparable de la persona y que, por tanto, durante el embarazo, la sexualidad se modifica como se modifica el sentir, pensar y hacer de cada persona, y según sea el papel que cumple en el proceso.

ALGUNAS MODIFICACIONES ATÍPICAS

Para las personas y parejas que creen que el único objetivo de la relación sexual es el tener hijos, evidentemente que el embarazo va a significar que "YA CUMPLIÓ COMO HOMBRE O COMO MUJER" y, por tanto no es necesario tener más relaciones erótico-sexuales, o bien, éstas se ven desplazadas a un segundo término dentro de su vida de pareja.

Lo mismo puede suceder entre los varones que hacen una diferencia, consciente o inconscientemente, entre sexualidad y maternidad. Por tanto, cuando una mujer ha quedado embarazada pasa de ESPOSA-AMANTE a MADRE-VIRGEN y se vuelve intocable. Se menciona que Elvis Presley, un caso extremo de esta situación, desde que su mujer se embarazó, no volvió a tener relaciones sexuales con ella.

Para una mujer que no tiene pareja fija, el embarazo puede ser una forma de mostrar la existencia de su sexualidad, que, dependiendo de sus valores, podrá significar un hecho vergonzoso o bien algo que ha sido su elección y de la cual no tiene que rendir cuentas más que a ella misma; o, como en el caso de algunas adolescentes, el embarazarse significa ascender en su status social, de hija golpeable y maltratable a señora respetable, aún cuando no sean casadas.

Cuando el embarazo es producto de una violación, muy probablemente, significará algo rechazable y cuestionado para esa mujer, incluso puede significar disminuir sus posibilidades de construir una relación de pareja estable, aunque esto no sigue una regla fija. Esto puede hacer que haya depresión, coraje, ansiedad que no sólo afectan a la mujer y su bebé, sino disminuirán sensiblemente su capacidad orgásmica en caso de tener relaciones sexuales.

LOS CAMBIOS MÁS TÍPICOS

Para aquellas parejas que tienen una relación estable y creativa, el embarazo puede significar la posibilidad de enriquecer su comunicación y su vida afectiva, así como introducir prácticas sexuales más placenteras que prescindan del coito o que varíen la forma en que éste se realiza. Sin embargo, esa posibilidad sólo se realizará si se asume realistamente que habrá cambios dentro del cuerpo de la mujer, en su disposición de tiempo y energía y, por tanto, que la relación en su totalidad, será afectada por el nuevo hij@, que tendrá demandas de atención, afecto y seguridad que, dependiendo de la calidad previa en la relación de pareja podrán enriquecerla o empobrecerla e incluso, destruirla.

Lo primero que debe tenerse en cuenta es que el embarazo va a modificar el cuerpo de la mujer, lo cual puede resultar en una baja de la autoestima si cree ya no ser atractiva para su pareja, por lo cual será importante que él muestre su interés no sólo por la maternidad, sino por su atractivo sexual. Al mismo tiempo, para el varón, sobre todo primerizo, el ver los cambios en su pareja, va a significar quizá una fuente de temores, pues no sabe si el tocar a su pareja puede molestarla y siente temor a ser rechazado. De allí la importancia de la COMUNICACIÓN ABIERTA Y HONESTA entre la pareja, a fin de que ambos puedan expresar sus necesidades, deseos y temores y así, entender los cambios que se están originando.

Según algunos estudios, durante el primer trimestre del embarazo va a disminuir el deseo sexual, luego, hacia el segundo trimestre se incrementa y decae hacia el momento del parto. Otros estudios indican que hay un descenso del deseo, desde el inicio del embarazo hasta el parto. Lo cierto es que cada mujer y cada pareja tiene su ritmo propio por lo cual será muy importante que no se preocupen en seguir los lineamientos externos, sino sentir y expresar sus propias necesidades y, las de su pareja. Por eso, insistimos, en la comunicación abierta para que cada uno sepa lo que el otro piensa, necesita y desea.

LAS PRÁCTICAS RECOMENDABLES

Caricias y Masaje

El embarazo es un momento en que ambos necesitan caricias, verbales y físicas. Sobre todo la mujer que siente dificultades en su movilidad, que puede sentirse menos atractiva y desconcertada, requerirá de comentarios que la hagan sentirse atractiva y deseable como mujer. En el caso del varón, es muy probable que su autoestima se vea incrementada por el hecho de que ha demostrado su capacidad para engendrar, pero requerirá sentirse apreciado como amante y no sólo como proveedor material.

A nivel corporal, las caricias en todo el cuerpo, como una forma de expresar cariño a la pareja y mostrar que se aprecia el cuerpo del otro serán muy importantes. En este momento, el masaje terapéutico y erótico puede adquirir una gran importancia en la vida erótica de la pareja.

El masaje debe aplicarse usando un aceite de preferencia vegetal, como el de almendras dulces, que servirá para ayudar a mantener lubricada la piel, sobre todo en el caso de la embarazada. Para aplicar un masaje erótico, use principalmente las yemas de los dedos, utiliza poca presión, aplícalo siempre del centro del cuerpo hacia el exterior, nunca presiones la columna vertebral y, si puedes ayúdate de objetos como plumas de ave, terciopelo y otros que brinden placer al tacto acompañados de la sensación de sorpresa.

Cuando apliques el masaje con fines terapéuticos, para ayudar a la salud de la embarazada, las zonas que deberán ser más trabajadas son piernas, espalda y abdomen, por razones que obviaremos aquí, recomendando a los y las interesadas consultar algunos manuales al respecto.

Las caricias directas a los genitales y otras zonas erógenas de los miembros de la pareja, pueden llevarlos al orgasmo, sólo es necesario para esto, que ambos recuerden que su órgano sexual más importante es el cerebro y el más grande es la piel, por lo cual pueden obtener placer mutuo sin más límites que sus deseos, la imaginación y el deseo de su pareja. En estas prácticas se abre una posibilidad de incrementar el placer a través de la imaginación, si él o ella piden y sugieren a su pareja cómo desean ser acariciados.

El sexo oral puede ser otra posibilidad para una pareja que desea mostrarse afecto y proporcionarse placer mutuamente. El hombre puede acariciar con la lengua los genitales de la mujer y sus pechos, así como saborear todo su cuerpo. En tanto ella puede acariciar con su boca el pene, las tetillas, los testículos y todo el cuerpo de su pareja, siempre que no exista ninguna molestia para alguno de ellos al hacerlo, ya que en la relación sexual, sólo es válido lo que ambos desean y aceptan voluntariamente hacer. La única recomendación es que ninguno de los dos sople aire hacia el interior de los genitales de su pareja y que se evite esta caricia o se haga con condón, si existen infecciones en la boca o genitales de alguno de ellos.

Las Posiciones Coitales

Aunque el coito no es la única forma de llegar al orgasmo, tampoco hay porque suspenderlo durante el embarazo, salvo en los casos en que haya riesgo de aborto, por lo cual el médico debió ordenar su suspensión desde la primera revisión (que debe ser desde que el embarazo se detecte).Para la mayoría de las parejas, durante los 6 primeros meses del embarazo, los cambios corporales no exigen modificaciones sustanciales. Después de este periodo, el vientre crece considerablemente y los senos también pueden hacerse más grandes y sensibles, lo que exige hacer cambios. Por tanto, a continuación daremos algunos

CONSEJOS PRÁCTICOS:

1. Las posiciones más recomendables son aquéllas que eviten oprimir el vientre, por tanto son recomendables las posiciones "a cuatro patas" y todas las de penetración posterior, entre ellas es especialmente buena la de "las cucharas" en que ella se pone de costado, encogiendo las piernas y el hombre la abraza introduciendo el pene desde atrás.

2. Las posiciones en que la mujer está arriba pueden ser experimentadas por primera vez en la vida de una mujer durante el embarazo, dado que la vagina se agranda considerablemente, las sensaciones serán nuevas para ambos. Utilizar una silla fuerte como apoyo donde el varón se siente, puede permitir que ella se siente a horcajadas, sea cara a cara o de espaldas, según sea el tamaño de su vientre. También el hecho de que ella se ponga en cuclillas puede ser muy eficiente como posición coital.

3. Durante los últimos días de embarazo no es conveniente hacer penetraciones profundas. Así que ella puede acostarse sobre el borde de la cama o en un sillón grande, con los pies bien apoyados en el suelo. El hombre se arrodilla en el suelo, entre las piernas de la mujer y la penetra lentamente.

4. El coito anal puede ser una alternativa para algunas parejas. En este caso las precauciones básicas son el uso del condón SIEMPRE y la dilatación paulatina del ano, a fin de evitar problemas que pueden llegar a un paro cardiaco por afectación del nervio vagal que inerva al corazón.

ALGUNOS MITOS Y TEMORES

Algunas personas creen que el bebé puede ser abortado si hay relaciones sexuales durante el embarazo. Esto sólo puede suceder cuando la madre tiene un historial de abortos espontáneos, por lo cual, en la mayoría de los casos el coito durante el embarazo no tiene ninguna contraindicación.

Otro problema que se asocia al coito en el embarazo es que puedan darse partos prematuros. En realidad, el semen contiene prostaglandinas que se supone pueden acelerar el parto, pero esto sólo sucede si el embarazo está a punto y, lo que sucede en la mayoría de los casos que se reportan como partos acelerados por el coito, no es que el parto se adelante, sino que el conteo de los días ha sido inexacto.

EL HOMBRE Y LA MUJER DURANTE EL EMBARAZO

Tanto para hombres como para mujeres, la sociedad ha establecido reglas acerca de su comportamiento como padres y como miembros de una pareja. Por ello, es necesario reconocer que, aunque ambos miembros de la pareja deseen la paternidad y la maternidad, ello supondrá una alteración en su relación de pareja. El asumir esta realidad es un elemento fundamental para poder superarla estableciendo un cambio cualitativo que refuerce a la pareja al convertirse en una familia.

Si el padre se integra a las actividades de cuidado del bebé será más factible que el embarazo, el parto y la crianza del bebé apoyen la relación de la pareja y que ésta funcione mejor a partir de la llegada del nuevo ser. Sin embargo, si continuamos con roles estereotipados donde el hombre no se involucra en las actividades del hogar, lo más seguro es que la relación vaya deteriorándose ya que la energía de la mujer y su tiempo tendrán que distribuirse entre más actividades, y sus posibilidades como esposa y amante, se verán disminuidas y más aún, como ser humano en crecimiento, lo cual a la larga, deteriorará su relación de pareja.

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Psic. Víctor Velasco
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