Serluna

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La Luna: Un instructivo para sentirnos bien.

Por Nina Ortega

Antes que el Signo Solar… La Luna, el principio.

Todos sabemos nuestro signo solar. El signo que tenemos por la fecha en la que nacemos. Y, normalmente lo tomamos como si eso fuera todo. Poca gente conoce su signo lunar, poca gente conoce lo que necesita realmente.

El Sol nos da dirección, identidad, un ego. Pero hoy no quiero hablar del Sol porque para que éste surja en todo su esplendor tienen que estar resueltas, al menos, las más básicas de nuestras necesidades. Y ahí es donde entra la Luna.



Al nacer, los seres humanos, somos los más frágiles y desvalidos de los animales. No podemos desplazarnos, alimentarnos, ni cubrirnos de una forma autosuficiente, las más básicas de nuestras necesidades. Para sobrevivir necesitamos de alguien que nos cuide y que satisfaga, aunque sea de una forma no muy plena, lo más indispensable.

La mayor parte de nosotros tuvo una madre (o algún sustituto). La necesidad de ella hace que el vínculo emocional sea terriblemente fuerte, y aunque a algunos les parezca a estas alturas lejano y extraño, fue nuestro "primer gran amor", nuestro primer lazo emocional intenso. Y como nos fue en esta primera "historia de amor" nos marca de por vida. (No estoy diciendo que no tenga remedio pero necesitamos "recordarla" en todos los niveles para "pasar" de ella). Y mientras más información tengamos, más entenderemos nuestro presente y más podremos "hacer" por cubrir las necesidades que tenemos aún pendientes.

Para cualquiera que tenga algún conocimiento de psicología, no estoy diciendo nada muy novedoso y tendrán que perdonarme. Pero aún el mejor de los terapeutas (sin ofender, YO SOY terapeuta) no tiene (o debería decir "no tenemos" una guía precisa).

Vivimos en una cultura que centra toda su atención en quién eres, basada en "qué has logrado", "cuántos títulos" tienes y cuán reconocido eres. Para tener datos de alguien preguntamos ¿a qué se dedica?, ¿qué estudió?, ¿de dónde es? Pero nunca preguntamos ¿es feliz?, ¿qué hace cuando se siente inseguro?, ¿qué actitudes o situaciones le provocan tranquilidad?, ¿qué circunstancias le hacen bien?, ¿qué necesita para estar en paz?

Lo curioso es que muchas veces nosotros mismos no lo sabemos de nosotros. ¿Saben ustedes con exactitud qué hacer o a dónde ir cuando necesitan sentirse bien, seguros, tranquilos? Porque como en todo, somos totalmente diferentes y para cada uno hay diferentes "recetas", todas ellas llenas de particularidades. Muchas veces sabemos cómo SUPLIR nuestras verdaderas necesidades, y nos "llenamos" con actividades, comida, ejercicio, sexo, etc... Pero ésos sólo son, la mayoría de las veces, sustitutos. Y aquí es donde volvemos a nuestra primera "historia de amor". Si tuvimos una madre que nos cuidó de acuerdo a aquel particular instructivo único para cada uno, que supo reconocerlo y seguirlo, si nos "alimentó" exactamente con lo que necesitábamos... Entonces conoceremos el camino, sabremos qué hacer, estaremos acostumbrados a que nuestras necesidades se encuentren satisfechas y seguiremos cuidándonos a nosotros mismos de la misma forma que aquella madre nos cuidó.

Pero si no contamos con esa extraordinaria y (poco común yo diría) suerte... Entonces no sabemos que hacer cuando nos sentimos angustiados, no sabemos qué "darnos" y de qué forma cuidarnos para volver a reestablecer el equilibrio cada vez que lo perdemos. Y damos "palos de ciego" llamamos a veces a algún amigo y ya que estamos acompañados nos damos cuenta que preferíamos estar solos. O al revés, huimos de todo y luego nos sentimos terriblemente desdichados.

Todo porque nadie nos enseñó a cuidarnos, en primer lugar porque quizás, esa persona tampoco sabía cómo y qué necesitábamos.

La noticia es que no tenemos que seguir la técnica de "ensayo y error" para saber lo que necesitamos. Cada uno de nosotros viene con un instructivo que nos dice la energía a la que tenemos que recurrir para sentirnos seguros, a salvo, queridos... y para tener acceso a este, sólo tenemos que ver la Luna en nuestra Carta Natal, qué signo tiene, en qué casa se encuentra y con qué aspectos cuenta.

Primero nos vamos al Signo Lunar. Cada uno de nosotros (este párrafo va para los más principiantes) tiene como bien saben, un signo Solar, es el que sabemos prácticamente todos y depende del día y mes en que nacimos sin importar el año o la hora (salvo en casos que estamos en el día limite). También todos tenemos un signo Lunar, y este depende del día y mes MáS el año en el que nacimos. Me refiero al Signo por el que la Luna transitaba en el momento de nuestro nacimiento. Además, si tenemos la hora, nos dará la posición por "casa" (en qué área de la carta se encuentra) y los aspectos (ángulos) que forma con otros planetas.

Regresamos a que.... El Signo Lunar, básicamente y primero que otra cosa, es el que da el tipo de cuidado que necesitamos para sentirnos bien. Si hablamos de nuestra infancia diríamos que La Luna nos describe el tipo de madre que necesitábamos. Si hablamos de un adulto, el tipo de cuidado que debe aprender a darse a sí mismo(a), y en extremos ideales, a recibir de la gente cercana. Así pues (luego que integremos casa y aspectos se va a ir complicando un poquito porque tenemos que agregar datos que quizás parezcan contradecir el signo básico de la Luna, así que tomen eso en cuenta). Decíamos que cada signo nos dará lo que necesitamos en un nivel muy primario. Y perdón por decir un par de cositas solamente de cada signo, de otra forma me extendería demasiado. Con esto pretendo dar solamente ejemplos, no hacer un análisis exhaustivo de cada Luna.

Entonces decíamos, que si tenemos la Luna en Aries; lo que necesitamos cuando estamos intranquilos es acción, movimiento, retos. Si la tenemos en Tauro; paz, estabilidad, predictibilidad, contacto con la naturaleza, con las sensaciones. En Géminis; comunicación, hablar, oír, escribir. En Cáncer; cercanía emocional. En Leo protagonismo, expresión personal. En Virgo, orden, secuencia, razones, listas. En Libra, armonía, equilibrio, belleza, un par con quien compartir. En Escorpión; intensidad, emociones profundas, adrenalina. En Sagitario; explayarnos, viajar, "conocer mundo" (aunque sea por Discovery Channel), encontrar un sentido. En Capricornio; concretar, hacernos cargo, "deal with it". En Acuario; libertad, algo diferente y único. Piscis; fusión, emociones, compartir, sentirse unido con el universo.

Repito que ésta es una"pizca" de lo que se puede decir de cada signo. Y que el signo NO lo es todo aunque Sí es lo básico y lo más importante hablando de necesidades. Y aunque es lo principal, esto es sólo el principio. Básicamente necesitamos eso PERO... resulta que la Luna se encuentra en un lugar de la carta, y ese lugar (la casa) nos dice en qué área esa energía se va a dar de una manera más fácil y más armónicamente, más naturalmente… En qué área necesita, principalmente, explayarse esa energía.

De esta forma, una Luna en Tauro (paz, tranquilidad, estabilidad, sensaciones) tenderá a recrear esto en su hogar si la Luna se encuentra en la casa IV, y lo hará en el trabajo si está en la casa VI, y buscará esto principalmente en los hijos si está en la V, o en la pareja si está en la VII. También la estoy poniendo MUY ligerita la interpretación, para que sea más clara.

Y vienen los aspectos también. Ahí es un poco más complicado. Los aspectos de armonía, que agregan características generales de otras vías para satisfacer nuestras necesidades, de las cuales normalmente echamos mano. Los de tensión hablan de dificultades que tenemos comúnmente y que nos impiden tener lo que necesitamos. Ya sea que sintamos que el obstáculo viene del exterior (y así parezca ser), o seamos conscientes que somos nosotros los que lo provocamos, acostumbrados a bloquear la satisfacción de nuestras necesidades, de la misma forma que probablemente lo hacían cuando éramos niños.

EL RETO: Conocer o más bien reconocer nuestras necesidades. Descubrir cómo en efecto, esas características que nuestra Luna pide, son las que nos traen el bienestar, la felicidad, la sensación de ser querido. Defender la satisfacción de nuestras necesidades. Alimentarnos, nutrirnos, defendernos. Y de esta forma conseguiremos estar cerca de personas que nos amen y nos ayuden a estar "llenitos".

Se dice muy comúnmente que Venus es el planeta del amor, y algo hay de cierto, pero también he leído muchos autores que defienden (y estoy con ellos) de que el verdadero amor, lo da la Luna.

Por: Nina Ortega

Astróloga 

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Principal Bibliografía para este artículo: Los Luminares. Sasportas y Green. Ed. Urano