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Trabajar con la Luna en meditaciones globales

Por Leigh Tremaine
Traducción Elida Beatriz Messina 


Desde la más remota antigüedad la humanidad se ha conectado con los ciclos de la Luna, construyendo grandes monumentos como piedras enormes en posición vertical, círculos de piedras y templos, alineados con la Luna y los Eclipses, y también con el Sol. En la cosmología de estas sociedades, tanto la Luna como el Sol tuvieron gran significado en lo mundano y en lo mágico. 

La vida de estos pueblos estaba íntimamente relacionada con el cosmos, ya que sabían que la Tierra, el Sol, la Luna, otros planetas y otras estrellas, estaban interconectadas en una danza cósmica y sagrada, una danza que podría revelar los orígenes cósmicos de la vida sobre la Tierra.

Para las mujeres, sus ciclos menstruales, reflejaban el ciclo lunar. Sentían profundamente el significado de una Luna Nueva y de una Luna Llena y las utilizaban como indicadores de las fechas en que ovularían o menstruarían. Con frecuencia armonizaban su ciclo con el de la Luna y sentían que con la elevación de la savia en las plantas y el surgimiento de las energías en la tierra y en el agua, se elevaban su propia creatividad y su receptividad para la vida. La palabra 'mes' (en inglés 'month') deriva de 'Moon' (Luna). La designación de los meses del año se basó en el ciclo lunar de 29,5 días.

Actualmente muchos Trabajadores de la Luz se unen en meditación en las fechas de Luna Nueva y Luna Llena para brindar su servicio a la sanación de nuestro planeta, enviando luz a los pueblos, los lugares y las situaciones; o sencillamente para contribuir a restablecer el equilibrio y las nuevas opciones de sanación en la conciencia colectiva.

Es frecuente que se obtengan beneficios al trabajar en esas fechas para limpiar, energetizar, reconstruir y re-dedicar los arquetipos o las formas de energía de nuestros grupos, redes y propósitos de sanación y para revitalizar los pensamientos positivos y las energías de paz y amor. También para abrir nuevos canales o portales para que la luz avance hacia los dominios subyacentes en la manifestación física. Recordemos que aunque la dimensión física es el dominio de nuestros cinco sentidos normales, representa un mínimo porcentaje de la realidad multidimensional a la que tenemos acceso y que influye en nosotros. Por lo tanto, necesitamos recordarnos a nosotros mismos que no debemos perdernos en la ilusión de lo que nos aportan nuestros cinco sentidos y quienes somos realmente... Que ¡no es lo que la sociedad mayoritaria nos ha hecho creer!

Meditar con gran cantidad de personas en todos los lugares de la Tierra en los días de Luna Nueva y de Luna Llena es una excelente manera de mantenernos 'conectados' y de beneficiar a nuestro planeta al mismo tiempo.
Podemos recuperar la reverencia de nuestros ancestros por nuestra danza sagrada a través del cosmos y hacer bailar a este mundo hasta que tome conciencia mediante el poder colectivo de la intención. Ya se habrán enterado que nosotros somos los que estábamos esperando!

Si esta idea te atrae o te produce sensación de energía, comienza ya! únete a las meditaciones, radiando tu propia luz hacia tu interior, hacia el exterior y a través de todas las dimensiones de la realidad. Contribuye a forjar una visión positiva que sirva de fuerza convocante para la manifestación, orientando siempre tu intención hacia el mayor bien para todos y no dudando nunca de nuestro poder como participantes en la creación con el Espíritu. Puedes hacerlo a distancia, desde tu propio hogar o desde un lugar sagrado local, sabiendo que el único templo que necesitas es el templo de tu propia paz interior y tu santidad, donde el estrés y las distracciones del día queden afuera y te contactes con quien realmente eres, el centro dentro de ti mismo que está en todas partes al mismo tiempo.

Puede resultar ventajoso el trabajar en grupo o formando redes, principalmente por la interacción y la comunidad que resultan de este tipo de labor (que siempre contribuye a elevarnos) y por el punto de contacto que ofreces a quienes están en la búsqueda de esta interacción y esta comunidad espiritual. Si te interesa, crea tu propio grupo o únete a alguno o arma una red de amigos y personas con intereses similares para meditar juntos en estos momentos poderosos, concentrándote en un tema específico para compartir. Una regla de oro para utilizar cuando te sumes a un grupo o una red dice que cuando dejes de disfrutar con la actividad propuesta, debes retirarte y buscar otro grupo, otra red.


Leigh Tremaine
Traducción Elida Beatriz Messina