Serluna

Switch to desktop Register Login

El pensamiento crea el entorno

Por: José López Guido


Como pensamos somos; se dice que somos hijos de nuestros pensamientos, ya que primero brota el pensamiento, éste provoca una emoción y ésta repercute en el cuerpo a manera de enfermedad, y la enfermedad y este estado de desarmonía se expande hacia el entorno, provocando una serie de situaciones similares al pensamiento, ya que la realidad brota del pensamiento. Cuando yo estoy bien, todo está bien por añadidura; lo mismo que, si estamos mal, todo está mal.

Una silla, antes de ser silla, fue idea en la mente de alguien; la idea nació de la necesidad y la necesidad surgió del instinto de sobrevivencia implícito en cada ser de la naturaleza. 

A lo largo de la vida somos condicionados por diversas situaciones, que van dejando su huella según la cantidad de amor o de odio que recibimos; así se conforma la autoestima, que es la forma en que nos vemos a nosotros mismos y de allí determinamos lo que merecemos recibir en la vida. Quien cree que vale poco, recibe poco. Quien cree que vale mucho, recibe mucho. En la forma de pedir está el dar. En la manera de orar está el recibir.

Desde que somos concebidos en el seno materno, ya recibimos información a través del ADN, que es la información transmitida en las células, donde están impresas las características que nos han de regir (esta información es el principal legado de nuestros padres). El embrión en el seno materno está percibiendo si la madre desea estar embarazada o si el padre apoya a la madre; también si los abuelos aceptan ese embarazo o si hay rechazo.

La manera en que viene el bebé en el momento del nacimiento nos deja ver su manera de sentir con respecto al entorno; el cordón umbilical atado al cuello dice que prefiere quitarse la vida a nacer en un ambiente hostil. La posición también dice mucho; venir atravesado indica que prefiere no nacer que nacer, venir de pie indica que quiere salir de manera apresurada. ¿Por qué?... Quizá por una situación conflictiva entre los padres. Todo es registrado. Las palabras que dice el médico, el anestesiólogo o la enfermera son también determinantes para su futuro desarrollo; una palabra, por insignificante o intrascendente que pueda parecernos, es posible que tenga efectos devastadores en su existencia, como "viene mal, pobrecito, se ve tan débil".

El momento en el que es mostrado a la madre también puede dejar residuos lamentables si la madre lo ve con desagrado, porque ella deseaba niño o niña, para complacer a su marido. Cada hecho va marcando a los pequeños… Y somos capaces hasta de querer cambiar de sexo para sentirnos aceptados o a crear enfermedades para atraer un poco de amor. En fin, esto es sólo en cuanto a nuestra concepción y al nacimiento, mas si añadimos todo cuanto se sucede a lo largo de la vida, como el impacto al ser recibidos por los hermanos que serán desbancados. La convivencia día a día en la escuela, las discusiones de los hermanos y padres, que no siempre son recordados por el consciente, pero que el inconsciente siempre registra. Por ello decimos que, en gran medida, la salud y estabilidad del bebé están determinadas por la buena o mala relación de los padres. Si los padres discuten, el bebé se enferma; si la madre está preocupada, el bebé no puede dormir. El niño es el termómetro de la relación.

Estos son los primeros registros que hace a su llegada el ser humano, los cuales se ven reforzados a cada instante por el amor que recibimos o por su ausencia.

Las carencias de afecto son producto de los tiempos modernos. Nos vemos sujetos a grandes exigencias, hoy más que nunca, en busca de una mayor calidad de vida, y hasta tratamos de crear atajos y triquiñuelas para vivir mejor; con ello sólo nos perjudicamos, por el efecto de rebote al dañar a otros.

Cuando comiences a leer las afirmaciones de los artículos siguientes, éstas te podrán parecer contradictorias con respecto a tus objetivos y quizá temas repetirlos ante el temor de programarte desde un punto de vista negativo. No te preocupes, éste es un trabajo calculado y tu reacción de rechazo es normal. El método funciona como el efecto de resorte de retracción (lo empujas en una dirección y se desplaza hacia el lado contrario); asimismo, con este sistema obligamos a que surja de nuestro interior la fuerza necesaria, al hartarnos de la actitud nociva. Así desactivamos los programas obsoletos.

En otras ocasiones sentiremos que las afirmaciones positivas son falsas. Tampoco hay de qué preocuparse; más tarde pensaremos que quizá haya algo de cierto en esas afirmaciones positivas y luego la repetición constante permitirá que esos refuerzos positivos penetren al inconsciente y pasen a ser parte de nosotros mismos. De esta forma lograremos entrar en ese estado de armonía, tan ansiado en estos tiempos modernos. Como pensamos somos. Además, al mostrar desde otro ángulo las causas de la existencia al consciente, se permite a nuestra mente racional la posibilidad de modificar algunas estructuras mentales que sustentan viejos hábitos, como pensamientos nocivos.

Y así con el cambio del pensamiento negativo a positivo, es posible la modificación del campo emocional, con lo que se llegaría a la transmutación del entorno, creando una atmósfera favorable en donde todo funcione en alta energía. El resultado se verá desde la misma lectura, por lo que te sugiero que leas lentamente, una y otra vez, cada tema que iré presentando. De esta forma desactivarás los viejos programas que frenan tu calidad de vida. ¡Porque tú mereces estar bien!

Por José López Guido

 

serluna.com te invita a que leas los otros artículos de José López Guido. Si quieres preguntar algo escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

La fuente de los artículos de José es su libro "La Magia del Amor" Ed. El Manantial y lo puedes conseguir en las librerías.