Serluna

Switch to desktop Register Login

Autoestima

Por: José Lopez Guido

Mi autoestima es la forma en que yo mismo me veo. También le llaman autoimagen o el concepto que tengo de mí mismo. Dicen que si mi autoestima está sana todo me sale bien; mas si la tengo deteriorada, las cosas me salen mal. En síntesis, ella es la causa de cómo voy funcionando por la vida. ¿Cómo surgió?... bien, fue así:

Mucho tiempo atrás, antes de nacer, cuando yo tenía unos sesenta días en el vientre de mi madre, comenzaron mis primeras impresiones, que fueron determinando mi autoestima. Me di cuenta de un diálogo en el que ya era tomado en cuenta; mi madre le decía a mi padre que seguramente estaba embarazada. "Pero ¿cómo?", contestó mi padre, "si ya tenemos otros niños". "Pues sí", dijo mi madre. "Pero qué no te das cuenta", replicó mi padre, "que yo trabajo mucho y uno más... no es posible". "Pero qué le vamos a hacer", dijo mi madre, "ya estoy embarazada, qué quieres que haga". "Bueno", dijo mi padre, "si Dios lo manda, pues ni modo". Las lágrimas corrieron, ¿por mis mejillas? Bueno, quién sabe por dónde; aún no estaban formadas, pero lloré; yo era un espíritu que en las últimas encarnaciones había realizado más o menos buenas hazañas, y lo menos que esperaba era ser recibido con bombos y platillos, no de esa manera tan poco afectuosa. éste fue el primer golpe a mi ego y mi primera programación: seguro no soy tan bueno como yo creía.

Mi segundo golpe fue poco después, ya cuando tendría unos días de nacido; yo lloraba desaforado, porque sentía una gran tristeza por la separación de mi madre. Durante el embarazo todo fue cálido y ahora, fuera de ella, todo era frío; entonces mi padre dijo a mi madre: "Qué no puedes callar a ese niño, no sabes que mañana tengo que ir a trabajar y no me deja dormir; a ver qué haces con él, pero cállalo , ¡ya!". Mi madre, afligida, se levantó y trató de consolarme, pero me resultaba difícil controlar mi llanto; había comprendido que era un estorbo, que seguramente estaba en el lugar equivocado.

Unas horas después recibí otro golpe: llegó mi hermana a mirarme desilusionada; ella se daba cuenta de que las atenciones que antes recibía, porque era la chiquita, ahora eran dirigidas a mí y me miró con desagrado. Pensé que mi presencia traía sufrimiento; deseé no estar ahí, quise desaparecer. Con este tercer golpe a mi ego reforcé lo que aprendí con los golpes anteriores: No soy nada bueno, soy un estorbo, estoy en el lugar equivocado, mi presencia trae sufrimiento; por lo tanto, lo mejor es desaparecer. Así que decidí enfermarme para de esta forma lograrlo: mes tras mes, de doctor en doctor... Fui creciendo poco a poco y medio desactivando las programaciones que yo mismo había puesto; si no lo hago así, me muero. De aquí en adelante mi salud fue como las hojas secas llevadas por el viento, es decir, medio al azar; si alguien o algo me convencía de que no era bueno, que era un estorbo, que estaba en un lugar inadecuado o hacía sufrir a alguien, mi salud, mi estado de ánimo, mi vitalidad, mi motivación, se desplomaban; de esto dependían aún mis ganas de vivir; esto es lo que provocaron las viejas programaciones, amén de todas las otras que también tuvieron sus repercusiones y las que se concadenaron con éstas. Por todo ello, a partir de este momento me digo a mí mismo:

Me permito ser dueño y señor de mí mismo. No acepto programaciones negativas. Decido ser yo mismo de hoy en adelante. Ninguna circunstancia negativa puede dañarme física, emocional ni mentalmente. Las circunstancias del pasado fueron solamente para aprender hoy a tomar las influencias favorables. Yo estoy bien. Estoy en el lugar correcto. Viviendo lo que necesito vivir, en armonía; soy un gran ser humano, he superado miles de obstáculos, Dios me eligió para estar aquí, soy un ser especial, soy valioso, cada éxito me lleva a otro éxito, a cada obstáculo que venzo soy más hábil, cada día descubro más destrezas en mí, soy necesario, soy un manifestador de formas, confío en mí, Dios me ama.

 

Por: José López Guido

Fragmento del libro "La Magia del Amor" de José López Guido.
El Manantial, Grupo Editorial. México D.F.

Investigador, discípulo de la Escuela Esénica, fundador del Centro de Estudios Científicos Metafísicos "Sir Arthur Conan Doyle", autor de El Séptimo Día y de La Magia del Amor de donde se extrajo el texto anterior.

Actualmente José López Guido imparte varios cursos de crecimiento personal estructurados por él mismo, como Liberación Interior, talleres de crecimiento, formación de terapeutas, formación de instructores en Relaciones Humanas y desarrollo transpersonal, y las sendas del Chamán. Informes en  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.